Mundo ficciónIniciar sesiónBella
Conseguir un taxi me tomó alrededor de media hora. Tuve que caminar unos buenos cuantos metros hasta llegar a la estación de servicio más cercana. Había anochecido ya para ese entonces y mi teléfono me alertó de una nueva llamada entrante de camino a casa.
Mi corazón se saltó un latido y luego volvió a reanudar su marcha. Cuando se trataba de él, todo dentro de mí se paralizaba.







