Habíamos llegado a nuestro destino, en donde había una reja llena de lianas como entrada.
Cruzamos por la misma, encontrándonos con un camino de piedras rodeado de altos árboles. El aire estaba impregnado de aromas frescos y terrosos. Los senderos dirigían entre las diferentes secciones del jardín, invitando a la exploración.
Me parecía una vista agradable, sobre todo por las luces que estaban guindadas encima de varias cuerdas que recorrían toda la zona.
—¿Te gusta? Lo reservé solo para nosotr