91. Invencibles
Amir
Decir que estoy nervioso sería quedarme corto, pero mientras más tiempo paso con los pequeños diablillos más feliz me siento y aunque trato de evitarlo, también estoy molesto.
Molesto porque me he perdido todos los primeros momentos importantes: su nacimiento, sus primeras palabras, sus primeros pasos y todo debido a mi maldito ego, mis mentiras y la desconfianza que puse en Samira.
Porque si, sé que podría simplemente culparla a ella por haberse ido sin hablar, pero yo la empuje a eso.