68. Soy mucho peor
Samira
Lo primero que siento es un terrible dolor de cabeza que ni siquiera me permite abrir los ojos. Llevo mis manos a la zona para comprobar que no estoy sangrando y el solo hecho de intentar levantar los brazos me cuesta horrores.
Todo el cuerpo lo tengo entumecido, es casi como si no me perteneciera y eso consigue que el pánico se dispare en mi interior, en especial cuándo me percato de que estoy en una cama y el recuerdo de lo sucedido con Karim viene a mi mente.
Sin importarme el dolor