En sus círculos sociales, siempre había sido admirada por los demás. En ese momento, Marta se comportaba como un pavo real orgulloso, alzando la cabeza con gran soberbia, e intercalando ocasionalmente sus opiniones en la conversación con su grupo de amigas cercanas para mostrar su imponente presencia.
Hoy, sin embargo, algunas personas sin darse cuenta conversaban sobre Lucía.
—¿Han escuchado? ¡Esta vez, las prendas de Damiana fueron diseñadas por la familia González! Se ven tan hermosas —el to