Pero Jorge nunca respondió a esos mensajes, así que Lucía no estaba segura si realmente, los había leído o no. Pero, un día recibió un mensaje de él con los detalles previos del vuelo de regreso a casa que ella finalmente comenzó a sentir la fuerte necesidad de regresar.
Aunque iba con Jorge, él pasó todo el viaje durmiendo y tenía grandes ojeras debajo de los ojos. Lucía sabía sin duda alguna, que Jorge había estado trabajando hasta tarde durante esos días.
Aunque tenía muchas cosas en mente p