—Señorita Marta, esta vez le ha tendido una trampa deliberadamente a su hermana, la señorita Lucía. ¿Cuál es el motivo?
—¿Puedo preguntarle si ha venido a inculpar a su hermana expresamente por el bien de la empresa? ¿Su propósito es arruinar su reputación?
…
Un montón de preguntas afiladas se abalanzaron sobre ella. Marta estaba mareada de escucharlas e incluso fue obligada por los reporteros a seguir retrocediendo. Su cara se puso blanca e inconscientemente hizo un movimiento que ni ella mism