Cap 72
No es locura, es maldad.
Jeremías al notar que lo instaban a salir del lugar hacia una ambulancia, luchó con toda sus fuerzas para zafarse de las manos que lo presionaban a subirlo y alejarlo de aquel lugar.
—¡Suéltame Agnes! ¡No quiero ir contigo! ¡Que me sueltes te digo, maldita sea! Luego se volteó hacia Esther y empezó a proferir amenazas.
— ¡Tú eres la culpable de todo, debí destruirte cuando naciste, me dejaste sin Lydia! ¡Tenías que ser mía, por haberme arrebatado a mi muj