Alessandra, fue hasta puerta que el italiano la señaló y vio una baño demasiado grande. Tenía la ducha en una esquina, al fondo. Un jacuzzi más cerca de la puerta. Tenía toques beige y blancos, era un baño elegante.
Se acercó a la ducha, abrió la mampara de cristal y encendió la llave de la ducha. El agua empezó a salir y ella se desnudó, quedando completamente desnuda, entró en ella. El agua empezaba a caer por su cuerpo, relajándose por completo. El agua caliente penetró cada poro de su piel