Vamos en una camioneta negra blindada hacía la casa de Víctor, mientras la noche es más oscura que nunca. Máximo no suelta mi mano, mientras el jefe de policía y creador del plan, que estaremos ejecutando me habla y me explica cada detalle de este.
–Tendrás un micrófono en tu ropa, lo estaremos escuchando a él y a ti. También tendrás un micrófono en el oído, para que nos escuches.
–Bien. –Me pongo el micrófono en mi ropa.
–Cuando nos entregue a tu hermana, iremos dentro.
–No te preocupes, yo