Era la primera vez que Daniel me suplicaba de esta manera, y todo por Karla. No sabía cómo describir lo que sentía, solo que una gran piedra me oprimía el pecho.
—Sé que no es fácil para ti estar en el extranjero. Cuidaré de tu empresa en el país. Agrégame a WhatsApp; si no haces la transmisión, puedo compensarte —Al ver que no respondía, continuó hablando.
—No es necesario. Si Karla está dispuesta a disculparse públicamente y a hacer una transmisión para disculparse, podría perdonarla —No moví