Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa fiesta convulsionaba entre ruido y gritos de borrachos enloquecidos por la música; otros expulsaban bocanadas de humo, y hablaban sin cesar. Clara en medio de la euforia se reunió con los demás a mecerse como árbol al ritmo de aquella armonía carnavalesca. Ritmo que yo era incapaz de seguir, además estaba vestida como abogado, recién salí del bufete cuando Clara me llamó para ir a la tocada de esa noche. Ahí estaba, con







