"Mi Señor". Leonard se dirige a él, inclinando ligeramente la cabeza. No me molesto en hacer lo mismo. Mantengo la cabeza alta, mirándole fijamente como si hubiera perdido la cabeza, porque está claro que sí.
¿Qué demonios hace él aquí?
"Yo me ocuparé a partir de aquí, Leonard", dice Alfa Reagan en un tono muy seco y con voz ronca. Leonard se gira y me dedica una sonrisa dolorida que me rompe el corazón en mil pedazos.
"Hasta mañana", dice con calma y pasa junto a mí hacia su coche. Veo con r