Este va a ser un largo viaje.
"Gracias por dejarme acompañarte", le digo una vez acomodada. Tengo las manos sobre el regazo, con los dedos entrelazados.
"Oh, no es nada. Debería ser yo quien te diera las gracias por aceptar hacerme compañía". Veo su bonito hoyuelo cuando vuelve a sonreír. Enciende el motor del coche y arranca cuando el coche ruge. "Estás muy bonita esta mañana".
¡Caramba!
Otro hombre que me hace sonrojar de nuevo.
"Gracias".
"No creo que lo entiendas. Hoy tienes un cierto