Mundo ficciónIniciar sesiónSarah
—¡Philip! —Su nombre escapó de mis labios en un jadeo ahogado mientras las olas de éxtasis rompían sobre mí, alcanzando su clímax.
—Sarah... —murmuró Philip con voz ronca, áspera por la pasión contenida. Nuestras miradas se encontraron: sus ojos oscuros fijos en mi mirada gris ardiente, todavía electrizada por el hormigueo que recorría todo mi







