Mundo ficciónIniciar sesiónSarah
—¿Qué pasó? —le pregunté a Alex. Mi corazón latía fuertemente en mi pecho y sentí el sabor salado de mis lágrimas mientras rodaban por mi rostro.
Alex me puso una mano reconfortante en el hombro antes de continuar, provocando una sacudida en lo más profundo de mi ser.
—La señora Cornell... —comenzó con voz baja y sombría—, se quitó







