Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO 61
—¿Te gusta la crema de tomate italiana?
Asentí, pero realmente mi atención no estaba puesta sobre sus palabras, más bien era sobre su estilizado cuello, y la forma tan erótica y sensual en que se veía su cuerpo. Las venas marcadas de sus brazos fuertes, me hacían añorar que estas mismas rodearan mi garganta, para así sentir como todo mi cuerpo se quedaba sin aire gracias a él.
&







