«CAPÍTULO 60»
Mis manos frías y temblorosas, se aferran descaradamente del cabello rojizo de aquella mujer que se atrevió a amenazarme. Los gritos de las chicas dentro de la habitación ante aquella forma tan agresiva en como he reaccionado por las falsas acusaciones de Tabhita, no se hacen esperar. Los brazos de Bruno rodean mi cintura, buscando desesperadamente separarme de aquella mujer que sobrepasó mis limites, sin embargo, mis dedos están tan aferrados a su cuero cabelludo, que su misión f