Mundo de ficçãoIniciar sessãoCAPÍTULO 11
Bruno Harper
Las mejillas de April Parker se tiñen de rojo apenas sus ojos se fijan en aquella zona prohibida de mi cuerpo. Sus manos viajan rápidamente hacia sus carnosos labios, quizás para ocultar aquella descarga eléctrica por la cual todo su sistema debe de estar atravesando. La pelinegra mujer es tan inocente qué este tipo de cosas son poco frecuentes para ella, y por alguna extraña razón me







