Capítulo 121.
Usando la excusa de poner a dormir a Hector, ya que es muy tarde para mantener a mi hijo despierto, llevo a Tony a la habitación que comparto con Jonah, y ya estando solos lo abrazo mientras llora.
Hasta ahora no me ha dicho nada, solo se queda llorando y sollozando, mientras me abraza con fuerza, y yo le acaricio la espalda intentando tranquilizarlo.
—¿Hugo era…? —pregunto en un susurro.
Y sin dejarme terminar, Tony asiente con la cabeza, sacando un suspiro de mis labios.
Yo sabia que él había