GABRIELA
—No puede ser, mi hermano porque, es que me tengo que ir de verdad, déjame ir, ! RODRIGO!.
Me desespero a más no poder cuando siento que debo caminar pero el no me suelta y yo solo quiero que me salgan alas para ir por mi hermano y mi familia, la llamada desesperada de mamá es todo lo que ha sido nuestra vida por años desde que mi hermano de una u otra forma torció el camino y me duele tanto como me llena de rabia que no haya aprovechado las oportunidades que él también ha recibido.