—¿Estás lista? — Me preguntó Soo-Min apenas abrió la puerta de mi oficina para entrar mientras yo trataba de respirar profundamente para contener los nervios que me estaban consumiendo.
Asentí con la cabeza porque mi garganta se negaba a emitir algún sonido ¿Cómo se podía estar lista para enfrentar al hombre al que le mentí desde el primer día que lo conocí? ¿Cómo podía alguien preparase para enfrentar una verdad que podía llevarme no solo a la cárcel, sino a la separación de lo que más amaba e