—¿¡Que demonios crees que haces en mi casa y con mi hija!?
—¡Acaso te has vuelto loca! —observa a Eros —Te dije que estaba loca y jamás me creíste.
Le doy una cachetada
—¿A quien llamas loca? —le doy otro golpe en la cara —Creíste que podrías meterte conmigo no es así. Grávatelo en la cabeza, Eros es mi esposo, Isabel es mi hija y su hija.
—No puedo creerlo —dijo burlándose —Ahora crees que te quiero quita a tu familia.
—En realidad yo no dije nada pero tu si. —me acerco a ella —Sobornar a un m