—Hija no…
—¿Y tú?...
—No, no, no… —dije de inmediato —Te juro que me acabo de enterar.
—Mamá —quita sus ojos de mi para ver a su madre. —¿Qué me estas ocultando de mi padre?.
Al ver a la señora sentirse nerviosa y mal por la pregunta, le pedí que nos dejara a solas, pero Bianca se niega a que se marche, así que le dije que me escuchara antes de que se enfadara más. Su madre al salir de mi oficina, Bianca comenzó a llorar mientras murmura que jamás se lo perdonaría por lo que le sugerí que no di