BIANCA
No sé qué es lo que realmente me sucedió durante esa discusión. Pasé gran parte de la mañana dándole vueltas a mis palabras, sintiendo cómo el peso del remordimiento se instalaba en mi pecho. Creo que excedí demasiado y no debí decir todo eso de forma tan visceral; mis gritos aún parecen resonar en las paredes de esta habitación. Seguramente ahora Eros debe estar odiándome porque soy exactamente lo contrario a lo que él busca en una mujer. Yo no soy refinada, ni mantengo la compostura ba