PRÓLOGO
“Y vivieron felices por siempre” se supone que así debería acabar esta historia de amor, con Katsumi caminando hacia el altar enfundada en un pomposo vestido blanco que irónicamente representa la pureza, aunque ella ha dejado de ser pura hace un buen rato.
¡Joder! se ha acostado con el jefe de su marido y ha logrado casarse con él ¿dinero? ¿capricho? ¿amor? Desconozco sus motivos y la verdad, y nunca me han interesado, mi padre es libre de hacer con su vida lo que le de su puñetera gana