MARCUS
—No quiero ninguna presentación— le dije a una de las chicas que estaban en la entrada de la aldea de Anastasia.
Estaba muy enfadado, solo quería respuestas a lo que estaba pasando.
—Está bien, seguramente vienen a buscar a la señora Anastasia— me guiaron nuevamente hasta llegar al templo en donde estaba Anastasia.
—Puedes irte— le dijo Anastasia a su asistente— supongo que si has venido solo y con esa cara, ha pasado algo malo.
Asentí con los ojos fijos a ella.
—Estoy muy enojado que, p