Mundo de ficçãoIniciar sessãoObservé a mi esposa pensativo por la mañana al levantarme. La noche de ayer fue agitada. Ese chico era muy resbaladizo. ¿Cómo se nos pudo escapar? Hasta que escuché sonar mi teléfono. Lo tomé y salí al balcón al darme cuenta de quién me llamaba. No quería que Lilian se enterara de nada relacionado con Alessia.
—Dime, Humberto, ¿lo viste? —pregunté de inmed






