Capítulo 60 — Fiesta de la cosecha
Llegado el otoño, la fortaleza estaba por fin reconstruida.
Los muros eran más altos, las piedras más blancas, los tejados de pizarra relucientes. En el patio interior, habían plantado un roble — el que Darius había regalado, que había sobrevivido al incendio y desplegaba ahora sus ramas hacia el cielo. Los gemelos tenían ocho meses, gateaban por todas partes, lo agarraban todo, ponían su mundo patas arriba.
Fue Julian quien propuso la fiesta.
— Hemos sobreviv