Capítulo 45 — Cassian se confía
Acamparon a dos horas de la fortaleza, ocultos en un bosque de pinos. Los doscientos hombres esperaban, silenciosos, sus armas listas.
Cassian se había alejado del grupo, sentado solo contra un tronco, con el rostro vuelto hacia el horizonte donde rojeaban las hogueras del campamento de Viktor.
Elena se reunió con él. Sus botas estaban rotas, sus manos cubiertas de arañazos, pero ya no sentía ni el frío ni el cansancio. Solo una presencia — la de Cassian — que de