Capítulo 39 — La elección imposible
La batalla duró tres horas.
Elena permaneció en las murallas, viendo a los lobos matarse entre sí en la llanura nevada. La sangre manchaba la blancura. Los gritos de los heridos subían hasta ella, mezclados con el ruido de las espadas y el aullido de las bestias.
Viktor se había posicionado en una colina, rodeado de sus guardaespaldas. No combatía — observaba, como ella.
Luego, a media tarde, un cambio.
Un grupo de jinetes se desprendió de la refriega, llevan