Pov: Adriel
Los minutos pasan, Issa no deja de golpear la puerta del baño y yo como si fuera un niño patético estoy encerrado llorando.
Así me mantengo hasta que de repente mis lágrimas merman y de un momento a otro todo este dolor se convierte en un sentimiento que invade todo mi cuerpo.
Odio.
Eso siento, odio ante sus viles mentiras, odio ante lo bien que se burlo de mí, odio ante su falsedad, hoy cuando la vi parecía tan sincera queriéndome hablar y termina saliendo en el mismo día con Der