Su rostro se tensó por completo al verla recargada sobre el marco de la puerta, observándolo firmemente mientras se mantenía cruzado de brazos. Tras de ella se encontraba su padre, observándola con el ceño fruncido. Nerviosamente se levantó del asiento para poder caminar hacia su padre. Observando como el rostro de Lisa se encontraba terriblemente hinchado, demostrando el hecho de haber llorado por días.
—No avisaste que vendrías—soltó Nick, observando a su padre. Tratando de evitar ver a Lisa.