Dicho esto, colgó su móvil y lo volvió a guardar en su bolsillo. Tanying no imaginaba que hoy regresaría a la Universidad, pero como Maximiliano no se opuso ella lo di por hecho. Simplemente, pensó que como estaba con el amor de su vida iba a dejar de meter sus narices donde no lo llamaban por lo que eso la tenía mucho más feliz.
— ¡Tú!, no pienses que renunciaré a Maximiliano Escúchame bien pelearé por él así tenga que pasar por ti— hablo una voz detrás de Tanying, evidentemente la chica no