—Ella, tiene sus ojos el color, pero es imposible— negó convenciéndose a si mismo de que tal vez ya estaba loco Maximiliano.
Pero esto activo la curiosidad de Kelvin queriendo saber a quien se refería su amigo.
—¿A quién te refieres?, tal vez te pueda ayudar—
Tan pronto cuando esa pregunta surgió el ambiente se volvió pesado en aquella sala un silencio incómodo los invadió que solo se escuchaba las respiraciones de ambos hombres. Por un momento Kelvin pensó que no le respondería sin embargo