Capitulo 90.
Capítulo 90.
El calabozo del castillo era un lugar húmedo, oscuro y maloliente. Un sitio donde la esperanza se pudría más rápido que las ratas muertas que rodaban por el suelo. Ajax estaba sentado en el rincón más lejano de la celda, con las manos esposadas con cadenas de plata y la mirada clavada en las piedras del muro. A su lado, Iván se paseaba de un lado a otro, como una bestia enjaulada, bufando de impaciencia.
—Todo esto es por tu culpa —espetó Ajax de pronto, sin siquiera mirarlo—. Po