Capitulo 122.
Capítulo 122.
El aire olía a miedo y sangre mucho antes de que la batalla comenzara.
Las nubes, negras como brea, se arremolinaban sobre el Valle de los Huesos, mientras los rayos cruzaban el cielo como látigos furiosos. Era como si el mismo mundo presintiera lo que estaba a punto de ocurrir.
En tierra, el ejército se preparaba.
No había caballos ni banderas ondeando como en los viejos tiempos: había lobos, híbridos y hechiceros.
Los humanos aliados, los pocos que aún permanecían leales a