Mundo ficciónIniciar sesiónEva.
Yo me siento sobre una roca mientras él arma el campamento que consiste básicamente en una carpa improvisada con su ropa, se ha quedado únicamente en camisilla y en los pantalones.
–Quítate la chaqueta – me manda con ese tono de voz rudo tan característico de él.
–¿Que? ¿Acaso quieres que me muera de frio? Cuando anochezca, voy a necesitarla – le recuerdo.
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