Punto de vista de Aria
“Empieza a hablar,” dije.
Lucian se sentó y puso el teléfono en la mesita de noche y yo lo observé decidir cómo comenzar, lo cual ya me decía más de lo que quería saber.
Cuando Lucian se demoraba nunca era porque no sabía qué decir. Era porque sabía exactamente qué decir y estaba figurando cómo de mal iba a caer.
“Serena y yo crecimos juntos,” dijo. “Nuestras manadas eran territorios vecinos. Su padre y mi padre tenían una alianza que se remontaba a veinte años.”
“Está bie