Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlimceceg estaba asustada. Aquello era poco ante las emociones que sentía su corazón. La sensación de que podía morir allí entre aquella gente le arrebataba la tranquilidad de una manera alarmante. Se mantuvo tras sus primas mientras trataba de alzarse sobre la puntilla de sus pies. Sin embargo, hacer eso no le servía de nada si no podía escuchar lo que el khan Bulaq y su tío hablaban.
De repente, el khan Bulaq y el khan Sekiz Ogh







