POV Amatissa
Todo ocurrió demasiado rápido.
Tan rápido… que apenas tuve tiempo de procesarlo.
Serafina seguía gritando, forcejeando, completamente fuera de control, cuando la empleada apareció de nuevo. No sé en qué momento alguien dio la orden, ni quién tomó la decisión… pero lo cierto es que, en cuestión de segundos, ya estaba a su lado.
Vi la jeringa. El brillo de la aguja.
Y antes de que pudiera reaccionar, la hundió en su brazo.
—¡No…! —intentó resistirse Serafina, pero ya era tarde.
Su voz