POV Emma.
El miedo. Era una bestia fría y tentacular que me subía por la garganta, aprisionándome el aliento.
Sentía que el grito se atoraba en mis cuerdas vocales, una súplica muda que pugnaba por liberarse, pero solo lograba un temblor incontrolable en todo mi cuerpo.
Cada fibra de mi ser vibraba con una alarma primal. Llevé una mano instintivamente a mi vientre, como si con el simple tacto pudiera crear un escudo invisible.
Dentro de mí, mi hijo se movió.
Una patadita suave, apenas perceptib