POV James
Los guardias irrumpieron en la habitación justo cuando levantaba el puño para volver a golpear a Antonio.
Entre varios hombres me sujetaron por los brazos y la cintura, obligándome a retroceder mientras yo seguía intentando zafarme.
—¡Suéltenme! ¡Lo voy a matar!
Mi respiración era agitada. Sentía la sangre hervir en mis venas.
Nunca había perdido el control de aquella manera.
Antonio yacía tendido sobre el suelo de mármol. Su rostro estaba cubierto de sangre y permanecía completamente