POV Kyllian
—¿Dónde está?
Mi voz salió más fría de lo que me sentía por dentro. Por dentro ardía.
Vi la sonrisa en el rostro de ese desgraciado de Ignacio, una sonrisa sucia, complacida, como si estuviera disfrutando cada segundo de esto. Pero no tenía tiempo para romperle la cara… todavía.
Solo me importaba una cosa.
Gianna.
—Señor Dixon… —dijo con falsa cortesía—, las habitaciones privadas están listas. El negocio también.
Lo miré fijamente. Había algo en sus ojos que me confirmaba lo que ya s