La tarde en el parque se tornaba más tranquila, con el sol pintando el cielo de tonos cálidos y el sonido de los niños jugando reduciéndose a un murmullo lejano. Donovan y Clara seguían sentados en el banco, cada uno sumido en sus pensamientos. Fue Donovan quien rompió el silencio primero.
—¿Sabías que estudié psicología unos semestres?
Clara parpadeó, sorprendida por la confesión inesperada. Giró ligeramente hacia él, intrigada.
—¿En serio? —preguntó, arqueando una ceja.
Donovan asintió, recost