Angelina.
—Karina tiene un nuevo hombre —le confieso a Vladimir, quien no deja de dar vueltas de un lugar a otro en mi habitación.
—¿Qué dices? —se detuvo, mirándome con recelo —¿De dónde sacas eso?.
—Estuve hoy en su apartamento, y me abrió un hombre llamado Vicenzo diciendo que era su nuevo novio.
La expresión de Vladimir se oscureció, apretando fuertemente sus dientes haciendo notar una tensa mandíbula.
—Repite eso —me exige, sujetándome de los hombros —¿Me estás fastidiando ahora?.
—No