Alexa Brown
Cuando desperté, la confusión me envolvió como una niebla espesa. Apenas recordaba mi conversación con Elijan. La habitación era extraña, llena de luces brillantes y un zumbido constante que me molestaba. Entonces, noté que Raegan estaba a mi lado. Intenté hablar, pero la tos me interrumpió, rasgando mi garganta.
—Tranquila, no te quites la máscara, tragaste mucho humo —dijo él, su voz calmada y serena.
—¿Qué pasó? ¿Elijan? ¿Cómo se incendió? —pregunté, la preocupación crecien