Alexa Brown
No quise pensar más en Raegan. Era un capítulo oscuro, una herida que prefería mantener cerrada. Sabía que había muerto, pero Elijan nunca me dio detalles, y yo jamás insistí. La verdad no cambiaría el hecho de que él ya no estaba en mi vida, ni tampoco la paz que intentaba construir con lo que quedaba de mí. Mi madre también había muerto, la sepultamos entre lágrimas y recuerdos, en el pequeño cementerio de la ciudad que solíamos visitar cuando era niña. Ahora estaba aquí, en la