Capítulo 20.
Al salir al estacionamiento Noah me espera recostado en la camioneta 4x4 más grande que he visto en mi vida. De color negro y reluciendo como si acabara de salir del concesionario. Al verlo no puedo evitar sonreír, porque incluso se ve bastante guapo.
—¿Qué? ¿Esperabas el auto rosa de Barbie? Mi papá cree que aún puedo ser hombrecito —exclama en cuanto me ve riendo.
—Y por eso te dio el auto más grande que encontró con un letrero impreso que dice "soy muy, bastante, heterosexual" —le respondo a