Cuando Fermín, detuvo el auto Grecia, se quedó sin saber que hacer todo el lugar estaba oscuro hasta que de repente un camino de luces se encendió, Fermín bajo y la abrió la puerta a Grecia, quien no dudó en bajar con una amplia sonrisa.
—Hasta aquí te acompaño, disfruta la noche —Fermín se despidió de Grecia y esta asiente con una sonrisa en el rostro que no se le borra.
Grecia, después que Fermín, se marcha seguro el camino de luces hasta un gran campo abierto, ella pensó que se había equivoc